Poemas y Poetas
Categorías:

» Poemas de amistad
» Poemas de amor
» Poemas cortos
» Poemas de cumpleaños
» Poemas románticos
» Poemas cristianos
» Poemas infantiles

Poetas:

» Poetas latinoamericanos
    » Pablo Neruda
    » Mario Benedetti
    » Amado Nervo
    » César Vallejo
    » Rubén Darío
» Poetas españoles
    » Gustavo Adolfo Bécquer
    » Antonio Machado
» Poetas extranjeros
    » William Shakespeare

Menú:

» Página Principal
» Acerca de..
» Contáctanos



Volver a Ruben Darío

Canción de otoño en primavera - Ruben Darío

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro...
y a veces lloro sin querer...

Plural ha sido la celeste
historia de mi corazón.
Era una dulce niña, en este
mundo de duelo y de aflicción.

Miraba como el alba pura;
sonreía como una flor.
Era su cabellera obscura
hecha de noche y de dolor.

Yo era tímido como un niño.
Ella, naturalmente, fue,
para mi amor hecho de armiño,
Herodías y Salomé...

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro...
y a veces lloro sin querer...

Y más consoladora y más
halagadora y expresiva,
la otra fue más sensitiva
cual no pensé encontrar jamás.

Pues a su continua ternura
una pasión violenta unía.
En un peplo de gasa pura
una bacante se envolvía...

En sus brazos tomó mi ensueño
y lo arrulló como a un bebé...
Y te mató, triste y pequeño,
falto de luz, falto de fe...

Juventud, divino tesoro,
¡te fuiste para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro...
y a veces lloro sin querer...

Otra juzgó que era mi boca
el estuche de su pasión;
y que me roería, loca,
con sus dientes el corazón.

Poniendo en un amor de exceso
la mira de su voluntad,
mientras eran abrazo y beso
síntesis de la eternidad;

y de nuestra carne ligera
imaginar siempre un Edén,
sin pensar que la Primavera
y la carne acaban también...

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro...
y a veces lloro sin querer.

¡Y las demás! En tantos climas,
en tantas tierras siempre son,
si no pretextos de mis rimas
fantasmas de mi corazón.

En vano busqué a la princesa
que estaba triste de esperar.
La vida es dura. Amarga y pesa.
¡Ya no hay princesa que cantar!

Mas a pesar del tiempo terco,
mi sed de amor no tiene fin;
con el cabello gris, me acerco
a los rosales del jardín...

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro...
y a veces lloro sin querer...
¡Mas es mía el Alba de oro!

 

Para compartir este poema (o página) usa el botón de abajo:

 

Conocer Amigos y Encontrar Pareja en EneOnda.com

Es totalmente gratis!!

 

Hospeda tus sitios con HostAndes web hosting

Cuentas de email, dominios adicionales, subdominios, PHP, MySQL, y mucho más!

 

© 2007-2008 PoemasyPoetas.com