|
Volver a Gustavo Adolfo Bécquer
Rima XLVI - Gustavo Adolfo Bécquer
Me ha herido recatándose en las sombras,
sellando con un beso su traición.
Los brazos me echó al cuello y por la espalda
partióme a sangre fría el corazón.
Y ella prosigue alegre su camino,
feliz, risueña, impávida. ¿Y por qué?
Porque no brota sangre de la herida.
Porque el muerto está en pie.
Para compartir este poema (o página) usa el botón de abajo:
|
|
|